Viernes 16 de diciembre de 2011, a las 20:00 - EDIFICIO MUNICIPAL DE CUEVA TORRES (Urb. 5 Continentes)
Un espectáculo de Miguel Afonso que arenga una navidad más solidaria.
El Teatro Guiniguada acoge los días 2 y 3 de diciembre a las 20:30 horas, el montaje dramático-musical Aromas de Diciembre de Miguel Afonso.
Con la magistral sensibilidad que caracterizan las entregas del polifacético artista grancanario Miguel Afonso, esta obra reivindica el sentido de la navidad con otro concepto mucho más comprometido humanamente y menos comercial. Y es que, mientras estas fechas, sean tan sólo una pequeña tregua que damos al egoísmo, habrá que seguir contemplando la navidad como un comercio donde hasta el alma tiene un precio. Todos los seres humanos guardamos en algún rincón de nuestra memoria, imágenes, momentos, olores, sabores, ecos de lo que fuimos aunque el tiempo se empecine en diluirlos. Jabón Lagarto, azahares, tabaibas, rosquillas y truchas de batata. La casa de la abuela y las cortezas de alcornoque con las que adornábamos el Belén, con su peculiar olor desprendido por el calor de las bombillas. Salvador, interpretado por el actor Pepe Batista, se descubre esclavo de sus aromas y recuerdos. No sabe como asumirlos tras su fracaso personal, y no sabe afrontar tanta supuesta alegría navideña. Un hombre que podemos ser todos y al que Miguel, invita (nos invita), desde su acordeón, a que recupere su esencia diseminada en el transcurrir del tiempo. Tras Nieves, la desconsolada hija de Salvador que interpreta Circe Pedra y ya en travesía, podremos escuchar un puñado de indispensables villancicos en las voces de Patricia Muñoz, Víctor Batista, José Manuel Pérez “el Patillas” y Oscar Afonso. Serán acompañados por los músicos Diego Martín, Luís Montesdeoca, Ernesto Rossger, Jaime del Pino, Pille Santana, y el propio Miguel Afonso, guionista y director.
El Teatro Guiniguada acoge los días 2 y 3 de diciembre a las 20:30 horas, el montaje dramático-musical Aromas de Diciembre de Miguel Afonso.
Con la magistral sensibilidad que caracterizan las entregas del polifacético artista grancanario Miguel Afonso, esta obra reivindica el sentido de la navidad con otro concepto mucho más comprometido humanamente y menos comercial. Y es que, mientras estas fechas, sean tan sólo una pequeña tregua que damos al egoísmo, habrá que seguir contemplando la navidad como un comercio donde hasta el alma tiene un precio. Todos los seres humanos guardamos en algún rincón de nuestra memoria, imágenes, momentos, olores, sabores, ecos de lo que fuimos aunque el tiempo se empecine en diluirlos. Jabón Lagarto, azahares, tabaibas, rosquillas y truchas de batata. La casa de la abuela y las cortezas de alcornoque con las que adornábamos el Belén, con su peculiar olor desprendido por el calor de las bombillas. Salvador, interpretado por el actor Pepe Batista, se descubre esclavo de sus aromas y recuerdos. No sabe como asumirlos tras su fracaso personal, y no sabe afrontar tanta supuesta alegría navideña. Un hombre que podemos ser todos y al que Miguel, invita (nos invita), desde su acordeón, a que recupere su esencia diseminada en el transcurrir del tiempo. Tras Nieves, la desconsolada hija de Salvador que interpreta Circe Pedra y ya en travesía, podremos escuchar un puñado de indispensables villancicos en las voces de Patricia Muñoz, Víctor Batista, José Manuel Pérez “el Patillas” y Oscar Afonso. Serán acompañados por los músicos Diego Martín, Luís Montesdeoca, Ernesto Rossger, Jaime del Pino, Pille Santana, y el propio Miguel Afonso, guionista y director.
Por nuestra cultura, la Navidad es uno de esos asideros en los que intentamos realizar la catarsis de lo que fuimos, de lo que somos y de lo que queremos ser y, por eso mismo, los sentimientos que nos inspira quedan reducidos a ese momento determinado que se da una vez al año. Pero sucede que a veces también nos engañamos a nosotros mismos cuando, llevados por ese pegadizo vaivén de mensajes subliminales, nos interiorizamos y entonamos un mea culpa sobre nuestra vida y la vida de las personas que nos rodean; un mea culpa que, por desgracia, finaliza cuando los reclamos publicitarios de los centros comerciales se callan y las espectaculares lucecitas de las calles se apagan. Este es el mensaje que nos quiere presentar Miguel Afonso en un nuevo y hermosísimo alarde de saber hurgar en los sentimientos a ritmo de acordeón y voces que, una vez pudieran ser de nostalgia y otras de alegría. Mensaje que nos da la oportunidad de entender que estas fechas navideñas y sus “aromas” no debieran quedarse en la “típica” y esporádica aproximación a los demás, sino en una actitud más solidaria y humana sin fecha de caducidad.
Fuente de la sinopsis acordeonisima.com
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